7 CLAVES PARA CONSTRUIR AMOR PROPIO DESDE LO QUE SÍ CONTROLAS.
- PSICAL

- 11 mar
- 4 Min. de lectura

¿Cuántas veces has intentado "quererte más"; repitiendo afirmaciones frente al espejo, solo para sentir que tu voz interior te devuelve un eco de incredulidad? A menudo, la cultura del bienestar nos ha vendido el amor propio como un sentimiento de alta intensidad o una meta que se alcanza tras "eliminar" nuestras inseguridades. Sin embargo, desde la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y las terapias de tercera generación, entendemos que la autoestima no es un trofeo, sino un proceso de flexibilidad psicológica.
Como bien sugiere el Dr. Russ Harris, la trampa de la felicidad consiste en creer
que primero debemos sentirnos bien para actuar bien. La realidad es la inversa:
el amor propio nace de lo que haces contigo, incluso en esos días en los que no
te gustas tanto.
A mis consultantes en terapia les explico qué intentar controlar los pensamientos
automáticos o las emociones es una batalla perdida que solo genera frustración.
Por eso, este artículo no trata de cómo "sentirte mejor" mágicamente, sino de
cómo tratarte mejor a través de lo que sí está en tus manos.
A continuación, exploramos 7 claves prácticas para construir una relación sólida
contigo misma, fundamentada en la autocompasión y el Yo como contexto.
Porque el amor propio no es el fin del camino; es la brújula con la que decides
caminar cada día.
1. La gestión de tu diálogo interno
No puedes controlar los pensamientos automáticos que surgen, pero sí la
respuesta que les das. Pasar de un "soy un desastre" a un "estoy aprendiendo a
manejar esta situación" cambia la química de tu cerebro y tu autopercepción.
Uno de los mayores mitos del amor propio es que debemos "eliminar" los
pensamientos negativos. Desde la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT),
sabemos que no puedes controlar los pensamientos automáticos que brotan en tu
mente, están ahí por tu historia, tu biología y tu entorno. Lo que sí está bajo tu
control es la relación que entablas con ellos.
En lugar de pelear con un "soy un desastre", te invitamos a practicar la defusión
cognitiva: notar el pensamiento sin mimetizarte con él. No es lo mismo decir "soy
insuficiente", que decirte: "estoy teniendo el pensamiento de que soy insuficiente".
Este pequeño espacio de seguridad cambia la química de tu cerebro y te permite
recuperar tu autopercepción.
Además, en consulta les propongo cambiar la pregunta: en lugar de cuestionar si
un pensamiento es "cierto" o "falso" (lo cual te enreda en una discusión mental infinita), pregúntate: "¿Este pensamiento me es útil para construir la vida que quiero?". Si la respuesta es no, puedes dejarlo estar ahí, como un ruido de fondo,
mientras eliges actuar con amabilidad hacia ti misma.
2. El establecimiento de límites claros
Decir "no" a otros es, frecuentemente, decirte "sí" a ti misma. El amor propio sé
manifiesta en la capacidad de proteger tu energía, tu tiempo y tu paz mental sin
sentir que le debes una explicación al mundo.
3. La calidad de tu descanso y nutrición
Tratar a tu cuerpo con respeto es la base del amor propio tangible. No se trata de
estética, si no de funcionalidad y cuidado. Decidir dormir una hora más o elegir
alimentos que te den energía y te nutren es un acto de respeto a ti misma.
No puedes pedirle a tu mente que sea compasiva si tu cuerpo está en modo
"supervivencia" por falta de nutrientes o descanso. Controlar tus horarios de sueño
o tu alimentación es, en esencia, proteger tu salud mental.
4. El filtro de tu entorno digital
Tú controlas a quién sigues y qué contenido consumes. Si tus redes sociales te
generan insuficiencia o comparación constante, ejercer tu poder de "dejar de
seguir" es un paso esencial para proteger tu narrativa personal.
5. La aceptación de la imperfección
El perfeccionismo es el enemigo silencioso. Controlas tu esfuerzo y tu intención,
pero no siempre los resultados. Aprender a validar tu proceso,
independientemente del desenlace, es construir una base sólida de confianza.
6. Tus rituales de conexión
Ya sea a través de la escritura (journaling), la meditación o un café en silencio, tú
decides crear espacios para escucharte. En PSICAL, fomentamos estos
momentos como "citas innegociables"; con tu esencia. Imagina encender tu vela
aromática o con alguna intención, poner en práctica la escritura terapéutica o
conectar con tu respiración y tu cuerpo… Por cierto, ¿Cómo se siente tu cuerpo en
este momento? ¿Cómo está tu espalda, tus hombros?
7. El pedido de ayuda profesional
Reconocer que no puedes sola no es debilidad, es estrategia. Tú controlas la
decisión de iniciar un proceso terapéutico que te brinde herramientas
personalizadas para tu historia única.
En el inicio de esta página web puedes mandar un mensaje si buscas terapia en línea o presencial. Te podemos contactar con especialistas en niños, adolescentes, adultos o parejas.
Conclusión:
El amor propio es una brújula, no un destino.
Recuerda, que el amor propio no es algo que "encuentras", es algo que decides
cada vez que eliges una acción alineada con tus valores. No necesitas ser
perfecta para ser digna de tu propio cuidado.
Nota de PSICAL: El amor propio no es un evento de una sola vez, es la suma de
pequeñas decisiones diarias. No busques la perfección, busca la congruencia
con lo que necesitas hoy.
Recuerda: Esto es PSICAL, tu espacio terapéutico.
Psic. Ana Laura Barajas
Si quieres profundizar en estas herramientas, te recomiendo los siguientes libros:
• Harris, R. (2010). La trampa de la felicidad: Libérate de la ansiedad, la
depresión y el estrés y construye una vida plena y llena de sentido. Editorial
Planeta.
• Neff, K. (2012). Sé amable contigo mismo: El arte de la autocompasión.
Editorial Paidós.



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